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Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural impulsa una nueva zona regable en la ribera del río Rituerto, en Soria, transformando casi 500 hectáreas en la zona

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Fecha de publicación:

11 de octubre de 2021

Fuente:

Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural

Descripción:

El convenio firmado entre la Consejería y la Comunidad de Regantes ‘La Asomadilla’ de Hinojosa del Campo (Soria) implica una inversión cercana a los 6,5 millones de euros. En lo que va de legislatura ya se han iniciado procesos de ejecución de obras de este tipo (nuevos regadíos o modernizaciones) en 18.905 hectáreas, lo que supone el 63% de las 30.000 comprometidas en 2019.

Contenido:

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, y el presidente de la Comunidad de Regantes ‘La Asomadilla’, de Hinojosa del Campo (Soria), Rubén Delso, han formalizado un convenio para realizar el proyecto de trasformación del regadío de 497 hectáreas de esta zona.

A la ejecución de estas obras se van a destinar 6.391.947 euros que serán financiados en un 76% por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), concretamente 4,85 millones de euros, y en un 24% por la Comunidad de Regantes, 1,53 millones de euros.

Proyecto de futuro

El consejero ha explicado que “el porvenir ya está aquí, y la Junta de Castilla y León continúa en la senda de la competitividad y diversificación agraria del campo para mejorar la vida de todos, especialmente de los agricultores y ganaderos. Con la transformación de este regadío, se van a asegurar las necesidades hídricas de la zona lo que va a facilitar la incorporación de nuevos cultivos y alternativas en las explotaciones del municipio. Esto permite garantizar el futuro de la agricultura en esta zona introduciendo modernidad, tecnificación y optimizando los recursos existentes”.

Para Carnero, “este tipo de convenios favorecen la viabilidad y diversificación de las explotaciones mejorando su rentabilidad. Por eso, desde la Consejería, vamos a seguir apostando por proyectos como este”.

Condiciones establecidas en el Convenio

El Convenio firmado establece la forma y condiciones en que se desarrollará la ejecución y financiación de las obras, de tal manera que la Consejería, a través del Itacyl con su personal técnico, ha redactado el proyecto de obras, desarrollará la dirección facultativa de éstas, y además realizará y asumirá la coordinación de seguridad y salud.

La Comunidad de Regantes ‘La Asomadilla’ pondrá a disposición del Itacyl los terrenos en los que se ubicará el proyecto para ejecutar las obras y se compromete a asumir su mantenimiento y conservación una vez estén finalizadas.

Obras

Las obras de transformación contemplan la construcción de las tuberías de riego, hidrantes, balsa de acumulación y parque fotovoltaico para el suministro de energía. Es una zona de riego con aguas subterráneas. Se tomará el agua de los sondeos ya realizados y equipados con bombas que lo impulsará a la balsa, y de aquí a todas las parcelas incluidas en la zona. Se dotará la red de riego de los correspondientes automatismos para el manejo del mismo: contadores, válvulas, ventosas.

Antecedentes

En la zona que se va a realizar la transformación de regadío el Itacyl ya ha desarrollado obras de ejecución de sondeos, que constituyen los puntos de suministro de los recursos hídricos necesarios para atender las necesidades de la zona.

Concretamente, en la zona existía ya un primer sondeo realizado por la Consejería y que sirvió para analizar las posibilidades de recursos hídricos. En septiembre de 2019 se finalizó la obra de construcción de otros cinco sondeos, con una inversión total de 1,9 millones de euros.

Por lo tanto, actualmente existen seis sondeos con dotaciones de agua suficientes para el suministro de las necesidades de esta transformación. Las obras se ejecutaron con la clasificación de interés general dentro del Plan de Mejoras Territoriales y Obras de la zona de Concentración Parcelaria de Hinojosa del Campo II (Soria), y fue financiada íntegramente por el Itacyl.

Compromisos de legislatura

En lo que va de legislatura ya se han iniciado procesos de ejecución de obras en regadíos (modernizaciones o nuevos regadíos) en 18.905 hectáreas, lo que supone el 63% de las 30.000 hectáreas del compromiso de legislatura.

En la provincia de Soria se van a desarrollar obras de regadío, de momento, en 3.460 hectáreas de las 30.000 comprometidas en la legislatura, es decir el 11,5% del total. Hasta ahora ya se han puesto en marcha y se están ejecutando en el 90% de ese territorio, eso es en 3.100 hectáreas.

Beneficios de la modernización del regadío

Las modernizaciones de regadíos tienen beneficios económicos, sociales y medio ambientales y son un claro ejemplo de actuaciones de desarrollo rural como lo demuestran los siguientes datos:

  • Optimización del uso del agua en los regadíos modernizados, tratando de ahorrar de media un 20 o 25 % en el uso de los recursos hídricos necesarios, frente a los sistemas tradicionales.
  • Incremento del valor agregado bruto en las explotaciones agrícolas. Con el riego modernizado, se aumenta en torno a un 33 % respecto al que tienen las explotaciones con regadíos tradicionales, debido a la reducción de costes y al incremento de las producciones.
  • Mejora medioambiental de los regadíos, ya que con los sistemas modernizados se reduce el uso de las energías tradicionales, ahorrando hasta un 50 % en los costes para el riego por presión y de la contaminación difusa. Se estima que se puede reducir el uso de aportes nitrogenados que provocan la contaminación difusa en cantidades entre un 25 y un 30 %.
  • Mejora de las condiciones de vida de los regantes, mediante el uso de la tecnología, facilitando la incorporación de jóvenes, que es un 80 % mayor en zonas de riegos modernos que en zonas de riegos tradicionales.
  • Contribución al mantenimiento de la población en el medio rural. La densidad de población en los municipios rurales es tres veces superior en los que tienen regadío que en los del secano.
  • Mejora la diversificación de cultivos, ya que el regadío permite una mayor adaptación a las condiciones de los mercados y tiene una gran sinergia con la industria agroalimentaria.